Yo dormía con la luz prendida cuando no dormía con Tito. Por ende ahora duermo con la luz apagada porque todas las noches duermo con mi marido. Pero cuando voy a la casa de mi mamá, sola, duermo en la habitación de atrás con la luz o la tele prendida.
Un día soñé que mi amigo, que había fallecido hacia pocos días, salía a mi camino, yo iba caminando, lo encontraba y le decía:" no puedo creer que estas acá! yo pensé que te habías muerto! y estas acá!" y nos dimos un abrazo muy cálido... Cuando me desperté prendí la luz y ahí estaba su retrato que me recordaba que todo había sido un lindo sueño, que la realidad era que se había muerto... Desde ese día, dormí con la luz prendida, para que ella no me sorprenda con su rapidez y me haga ver de golpe que las cosas no son como yo creo.
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