No tiene noción de mi calidad de deseo.
Yo no tengo noción de cuan serio es ese deseo.
Así voy, oscilando entre males, males de esos que te aporrean.
Telaraña espesa, de esas que cruzan sus hilos de norte a sur
de este a oeste y hacen una tela dura, como acero. No se ve la luz.
Y cada vez junto más plomo en mis medias,
abajo, abajo, abajo.
Profundo, profundo.
Adentro, oscuro, silencio, dolor.
Es el karma.